domingo, 29 de abril de 2007

¿Por qué odio los Best-Sellers?

Hablaré de tres "tochos" de páginas con letras impresas, que no merecen llamarse libros.Tres Best Sellers (que viene a traducirse como “mejores vendedores / ventas”):

- Los pilares de la Tierra.

-El ocho.

- El código da Vinci.

Bien, de lo que he leído en los últimos cinco años estos tres “best sellers” estarían los primeros en mi lista de “tochos que nunca debieron existir”.

Los pilares de la tierra me pareció un manual divulgativo ( o sea en plan muy interesante) de arquitectura medieval; Osea un tostón de explicaciones arquitectónicas que no entendemos la mayoría. Además los personajes son bastante tontos y simplones. Las situaciones que describe, las no arquitectónicas, son tópicas y poco imaginativas (siempre hay una violación en libros de la edad media) en plan culebrón venezolano de sobremesa, pero a lo pobre medieval. Sin embargo es destacable el equipo de documentación.

El Ocho es otro tostón en el que además de tener poca originalidad el personaje principal es una mujer ñoña y con pocos recursos propios. La historia, aun fantástica-histórica, tiene un tufillo a novela de Daniell Steel que tira para atrás. En algunos momentos me pareció hasta racista la descripción de algunos personajes musulmanes.

Otro personaje principal, el ruso del que se enamora la mujer ñoña, es un topicazo: chico guapo y bien parecido, fuerte, inteligente y muy misterioso que llega al rescate de la protagonista.

El código da Vinci es el peor de todos, mas por su popularidad que por su contenido en sí. Es una narración horrible, basada en una teoría con poca fundamentación. Dan Brown crea una historia llena de falsedades alabada por la critica editorial (esos que hacen que un libro triunfe de verdad) y por una legión de seguidores.

Lo peor son sus seguidores, como ya he dicho, esos individuos de mentalidad colectiva que ven las películas, juegan a sus juegos y leen miles de paginas escritas sobre su “criatura-libro”.

Los “best sellers” son publicidad millonaria para recaudar dinero a base de historias manidas y repetitivas.

Recomiendo que para gastarse dinero y tiempo en libros se remitan a autores como William Faulkner, Bukoski, Bradbury, Joseph Conrad o Julio Verne. Es una inversión mejor que los “best sellers”, además estos últimos baratos no son.

miércoles, 25 de abril de 2007

SHUTTER (OBTURADOR)


Cuando vi esta película la primera vez faltaba más de un año para que se estrenara en España. La conseguí subtitulada gracias a una pagina web ya desaparecida creo ( las tres ultimas veces que intente conectar no pude) que se dedicaban a traducir subtítulos al castellano.

Shutter es un film Tailandés de terror, tipo "The Ring”, pero más cuidada que las otras "copias" que pululan por el mercado cinematográfico.

Los protagonistas son una pareja de novios, Tun y Jane, que después de la fiesta de la boda de un amigo atropellan a una chica con el coche en el retorno a casa. Tun pese a las buenas intenciones de Jane no deja que esta la ayude y se van de allí sin saber si la chica atropellada esta viva o muerta siquiera. Poco días después empiezan a sucederles cosas extrañas que les hace creer en fantasmas.

Shutter es una buena película de terror, que pese a las similitudes con otros largometrajes asiáticos, está contada de manera entretenida y con el suficiente suspense para no aburrir al espectador. Con un final bastante bueno y tensión durante el resto de la proyección.

Destacan de la película dos momentos: el de la foto del colegio y el final, que si el primero te levanta del sofá de un sobresalto inesperado el segundo te deja un mal rollo durante un rato, cosa que hoy en día no me pasa muy a menudo.

El titulo hace referencia al obturador de las cámaras fotográficas, ya que si Tun es fotógrafo profesional Jane es estudiante de fotografía en la universidad

PD: Sé de "un hombreton" que grito viendo esta película, pero no diré quien es para poder chantajearlo cuando me plazca.

" -Vuélvete y cierra los ojos, porque si apareciese la Gorgona, y la vieses, no podrías jamás volver arriba- Así me dijo el Maestro, volviéndose él mismo; y no fiándose de mis manos, me tapó los ojos con las suyas" Canto IX, La Divina Comedia, Dante Alighieri.