Hablaré de tres "tochos" de páginas con letras impresas, que no merecen llamarse libros.Tres Best Sellers (que viene a traducirse como “mejores vendedores / ventas”):
- Los pilares de la Tierra.
-El ocho.
- El código da Vinci.
Bien, de lo que he leído en los últimos cinco años estos tres “best sellers” estarían los primeros en mi lista de “tochos que nunca debieron existir”.
Los pilares de la tierra me pareció un manual divulgativo ( o sea en plan muy interesante) de arquitectura medieval; Osea un tostón de explicaciones arquitectónicas que no entendemos la mayoría. Además los personajes son bastante tontos y simplones. Las situaciones que describe, las no arquitectónicas, son tópicas y poco imaginativas (siempre hay una violación en libros de la edad media) en plan culebrón venezolano de sobremesa, pero a lo pobre medieval. Sin embargo es destacable el equipo de documentación.
El Ocho es otro tostón en el que además de tener poca originalidad el personaje principal es una mujer ñoña y con pocos recursos propios. La historia, aun fantástica-histórica, tiene un tufillo a novela de Daniell Steel que tira para atrás. En algunos momentos me pareció hasta racista la descripción de algunos personajes musulmanes.
Otro personaje principal, el ruso del que se enamora la mujer ñoña, es un topicazo: chico guapo y bien parecido, fuerte, inteligente y muy misterioso que llega al rescate de la protagonista.
El código da Vinci es el peor de todos, mas por su popularidad que por su contenido en sí. Es una narración horrible, basada en una teoría con poca fundamentación. Dan Brown crea una historia llena de falsedades alabada por la critica editorial (esos que hacen que un libro triunfe de verdad) y por una legión de seguidores.
Lo peor son sus seguidores, como ya he dicho, esos individuos de mentalidad colectiva que ven las películas, juegan a sus juegos y leen miles de paginas escritas sobre su “criatura-libro”.
Los “best sellers” son publicidad millonaria para recaudar dinero a base de historias manidas y repetitivas.
Recomiendo que para gastarse dinero y tiempo en libros se remitan a autores como William Faulkner, Bukoski, Bradbury, Joseph Conrad o Julio Verne. Es una inversión mejor que los “best sellers”, además estos últimos baratos no son.

